3 de abril de 2016

Revisando para escritores: ¿Son buenos tus personajes femeninos?

¿Pensáis que vuestros personajes femeninos son realmente buenos y realistas? ¿O por el contrario sabéis que hacen aguas, pero no sabéis por dónde? 
Hoy es vuestro día de suerte porque os traigo una serie de clichés y tropos relacionados con los personajes femeninos que conviene empezar a dejar usar. Así como una serie test para evaluar cómo son dichos personajes dentro de una novela.
Gabriella Literaria ya nos habló de ello en esta entrada, pero iré un poco más allá.

Empecemos por lo más básico y que es imperativo que evitemos:

La lámpara o cualquier algo sexy:

Resulta obvio, pero las personas somos mucho más que una lámpara. Podemos ser consejeros, amigos, actores (de acción, no de obra de teatro, que también) e incluso estorbos, sí, ¿por qué no? Pero desde luego nunca intercambiables por una pieza de mobiliario con lencería y tacones (que no lo digo, sino Google). 
Creado por la guionista y editora de cómics Kelly Sue DeConnick, nos propone algo tan simple como sustituir a nuestro personaje femenino por una lámpara sexy (que puede ser un armario si os gusta más) y ver si eso afecta a la trama. Si la trama no se resiente, entonces tenemos un problema con ese personaje.

Un ejemplo podría ser la película El hombre de acero del director Zack Snyder, (aunque es aplicable prácticamente la totalidad del género de acción, entre otros). En ella el personaje de Lois es irrelevante para la trama y su presencia se limita a ser el interés amoroso de Superman.

El principio de Pitufina:

Creado por la poeta y ensayista Katha Pollitt, que en un artículo para The New York Times señala un hecho habitual en series y películas, que consiste en encontrarse con que el elenco de la obra está constituido por una pasmosa mayoría masculina y una sola mujer que, para más inri, está estereotipada. 

Obviando el ejemplo claro de Pitufina en Los pitufos, podemos encontrarlo en series actuales como The Big Bang theory donde hasta hace dos días la única mujer del elenco era Penny. Ella es presentada como una mujer joven, un poco corta de entendederas (que luego más o menos solucionan), superficial, un tanto manipuladora a veces y, por supuesto, rubia. 

La mujer en la nevera:

Procedente del #54 de Green Lantern publicado en el año 1994, y posteriormente acuñado en 1999 por la guionista Gail Simone. En él Kyle Rayner regresa a casa y al abrir la nevera se encuentra a Alexandra DeWitt, su novia asesinada. Este hecho hace avanzar la trama a costa de la pobre Alexandra. 
Puede ser la novia del protagonista, la madre, una hija… Las formas son muchas, pero el mensaje es siempre el mismo: Él debe vengarlas porque no ha sido capaz de protegerlas.

Ejemplos de esto podemos encontrarlos en multitud de medios, desde el videojuego God of war, donde toda la trama se mueve a raíz del asesinato de Lysandra y Calíope, esposa e hija de Kratos, respectivamente. Ambas muertes son las que le lleva a asaltar los cielos y convertirse en el azote del Olimpo. 

Este test ha recibido sus críticas debido a que también hay hombres que lo sufren, pero a diferencia de las mujeres, ellos lo sufren de forma heroica y regresan más fuertes que nunca. Mientras que Bruce Wayne se recupera de su herida en la columna, Barbara Gordon se queda en silla de ruedas, teniendo que dejar de ser Batgirl. 

La damisela en apuros:

Es todo un clásico en nuestra cultura. En una gigantesca cantidad de obras encontramos al personaje femenino que tarde o temprano es secuestrada y espera pacientemente en su celda a que el héroe de turno aparezca para salvarla. Confieso que en este sí caí, pero pude solucionarlo a tiempo antes de que me estallase en la cara.
La norma general es que el personaje en apuros se ve desprovisto de todo lo que habíamos construido antes sobre ella. Quizá fuera una mujer independiente y hecha a sí misma que no necesita que nadie la ayude, pero de pronto la secuestran y se convierte en la princesa Peach de Mario Bros.

Hay excepciones como en la película Star Wars: El despertar de la Fuerza. En ella se nos presenta a Rey como una mujer fuerte, que ha crecido en un planeta hostil donde adaptarse era la clave de la supervivencia. Cuando es convertida en la damisela en apuros me temí lo peor, pero mantuvieron todo lo que nos habían mostrado sobre ella y vemos como no necesita ser rescatada.
Esto mismo puede ser usado en una novela para sorprender al lector, que se esperará que caigas en el cliché. 

La demonio seductora:

Quizá el título os dé una ligera pista. Se trata de un personaje femenino, generalmente malvado, que atrae a los hombres usando su sexualidad y luego los mata, ya sea porque son diabólicas o porque son su cena.

En la Odisea de Homero tenemos a las sirenas que atraen con su canto a la tripulación de Odiseo para que esta encalle contra las rocas. No puedo dejar atrás este tropo sin darle un pelín de cera a Patrick Rothfuss que en El temor de un hombre sabio nos trajo a Felurian, un personaje encantador que bien podría haber dado mucho de sí como guía del Reino de los Fata, pero que el autor relegó a ser un ser dotado de una sexualidad desatada que atraía hombres y, de forma indirecta y/o directa, los terminaba matando. 


Ahora sí, pasaré a los test con los que evaluar vuestros personajes femeninos. Lo ideal sería que pasaran todos y cada uno de ellos, pero pasar uno u otro no lo hace necesariamente un buen personaje, como veremos a continuación.

Dykes to watch out for

A- Test de Bechdel:

La joya de la corona de los test. Con él podemos evaluar la brecha de género en una obra. Se hizo popular en el cómic Dykes to watch out for de Alison Bechdel. En él se nos cuenta en qué consiste dicha regla, que reza así:

1- Debe al menos dos personajes femeninos con nombre propio.
2- Deben hablar entre sí sobre algo que no sea un hombre.

No parece muy restrictivo, ¿no? La mayoría de las películas que se producen no lo cumplen. Por ejemplo, toda la trilogía original de Star Wars suspende por mucho este test. Y, por supuesto, hay novelas que tampoco lo pasan, como pueda ser La divina comedia de Dante Alighieri. 

B- Test de Mako Mori:

Nombrado en honor a la mujer de la imagen con la que abro la entrada: Mako Mori. Este personaje pertenece a la película del director Guillermo del Toro Pacific Rim
Supongamos que por exigencias de la trama tu personaje femenino se ve aislada del resto o bien es la única mujer en kilómetros a la redonda. ¿Tu obra pasaría el test de Bechdel? No, ¿entonces has de tirar todo tu esfuerzo? Este test nació para evitar eso:

1- Debe haber al menos un personaje femenino.
2- Debe tener su propia historia y no deberse a un hombre y/o relacionada con.
3- Su historia es complementaria con la del personaje masculino, de haberlo, pero nunca ser sólo un apoyo.

La idea es que de haber un protagonista masculino y uno femenino, aunque esta sea la única mujer, sus historias personales sean independientes, pero puedan desarrollarse juntas y que ella no quede relegada a un mero apoyo del protagonista.

En Pacific Rim, Mako Mori pilota junto a Raleigh Becket el Gipsy Danger. Además, nos cuentan su historia y en ella no hay nada que realmente nos lleve a pensar que su historia gire en torno a un hombre. No, su historia personal es independiente y termina cruzándose con la de Raleigh, al que deja en ridículo en alguna ocasión por subestimarla:


Este test es aplicable a cualquier personaje femenino de la literatura, como Arya Stark de Canción de hielo y fuego, cuya propia historia rompe con muchos esquemas que teníamos preconcebidos y lo pasa con mucha clase; o Mulán de la película homónima de Disney que se cae en el segundo punto ya que su historia gira en torno a su padre, el cuál debe ir a la guerra, pero está demasiado mayor para ello. Esa es la razón por la que Mulán decide ir ella misma haciéndose pasar por Fa Ping, supuesto hijo de Fa Zhou.

C- Test de las gemas de cristal:

El más completo de todos y recibe su nombre, como algunos habréis adivinado, de la serie de Cartoon Network Steven Universe. La serie se la recomendaría a cualquiera pues rompe montones de esquemas y trata temas como las diferentes orientaciones sexuales, sobre sexo y relaciones sanas, consentimiento, el miedo a los cambios, la inocencia de la infancia… Todo ello envuelto en un mundo de color y salpicado con personajes adorables y llenos de vida.
Que me voy del tema. El test dice así:

1- Debe haber al menos cuatro personajes femeninos importantes.
2- Aprueba los test de Bechdel, Mako Mori y de la lámpara sexy (que cité allí arriba).
3- Al menos cuatro mujeres superan alguno de ellos.

Lo ideal, claro está, es que todas los superen.

D- Test de Ellen-Willis:

Recibe el nombre de Ellen Willis, una activista y periodista americana que plantea la siguiente pregunta: Si los géneros de los personajes se cambian ¿la película sigue teniendo sentido?
Hay ciertas películas que no pueden ser sometidas a este test ya que se basan en hechos históricos como pueda ser la reciente Sufragette. En resumen, se puede aplicar en todos aquellos casos en los que las connotaciones de género resulten prescindibles. 
La idea detrás del test es la de poner de manifiesto que en incontables obras los personajes no actúan como personas, sino «como lo haría un hombre o una mujer», lo cual perpetua una serie de estereotipos negativos. 

Hay pocos casos de obras que lo pasen, entre ellas encontramos la saga Harry Potter de J. K. Rowling, que hace muchas cosas bien, en la que si personajes como Hermione o Dumbledore intercambiaran sus géneros, la novela seguiría siendo la misma y dichos personajes no chirriarían por estar estereotipados. 


Al final todo se resume en que tus personajes, independientemente de su raza, género o estatus social, son personas con sus propios ideales y sueños. Con sus miedos y sus prejuicios. Todos deben ser personas como tú y como yo.
Cuando tu protagonista abra una puerta y encuentre un cadáver debes pensar en cómo respondería alguien acorde al contexto tanto de la época como en el suyo propio, y no en si al ser mujer haría X o Y.
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Cuervo Fúnebre: Lector voraz de fantasía y ciencia ficción que pretende escribir más de lo que una vida mortal le va a permitir. Adoro las culturas antiguas y las ciencias en general. Twitter


¿Quieres saber qué más tengo que contarte? Estos son el resto de artículos de Revisando para escritores:

Cuando algo no funciona.
Tropos y clichés.
Deja que tus personajes hablen.
Hazles sufrir.
Sorprende al lector.
Cubiertas y sinopsis.
Qué podemos aprender de Avatar: La leyenda de Korra.

8 comentarios:

  1. Mira, cuando dijiste que ibas a decir cosas que no iban a gustar de KKC pensé que al final habría hachas y sangre aquí, pero tienes toda la razón respecto a Felurian. La verdad es que desde que empecé a informarme de feminismo y tal me fijé más en el papel femenino en las historias, y KKC no fue menos. Me di cuenta de que todas las mujeres que aparecían eran relegadas a segundo plano, incluso hace que se odie a Denna por ser una mujer independiente, sólo porque el autor hace que la veamos desde el punto de vista "pagafantas" (odio esa palabra y todo lo que engloba) de Kvothe, y así la veamos a ella como la mala y a él como la víctima. O con Auri, que la pintan como el ser inocente, roto y perfecto, que necesita a Kvothe para relacionarse con el mundo, si te fijas en todos estos detalles acaba siendo desesperante. Es una gran historia, son mis libros favoritos, pero es que en cuanto a personajes femeninos en casi todos los libros que he leído meten la pata hasta el fondo.

    En fin, que eso (al final la que ha dado cera he sido yo xD) Yo ya tengo entrenada la mente para no cometer estos errores en mis historias porque de verdad que me molesta mucho. Ahora recomendaré esta entrada a los cuatro vientos porque es MUY necesaria.

    Abrazos de berenjena

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    1. He tenido que contenerme mucho para no usarlo de ejemplo en todos los apartador, porque, salvo alguno suelto, tiene personajes femeninos que encajan en casi todas las categorías.
      A Denna, uno de los pocos personajes femeninos no-planos, nos lo presenta como caprichosa, manipuladora y que usa a los hombres para su provecho. De nuevo, un poco Felurian. Auri es como dices, pero luego está su spin-off en el que Kvothe no sale, aunque está presente de alguna manera y en fin.

      George R. R. Martin, es de los pocos escritores que lo hace bien. Luego están las escritoras que, con excepción de las de juvenil romántica, lo hacen de maravilla.

      Gracias por comentar y un saludo de cuervo.

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  2. Extraordinaria entrada. ¡Me ha encantado! De hecho, he aprendido un montón con ella porque muchos de los tests no los conocía.

    ¿Por qué no escribes una entrada curiosa de este tipo para Ateneo? Me encantaría publicarla. Es buenísima.

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    1. Muchísimas gracias y me alegro de aprendáis de ella.

      Sería todo un honor, claro, aunque primero he de encontrar un tema con chicha. Gracias por la oferta.

      ¡Un saludo!

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  3. Estupenda entrada! Llevo tiempo fijándome en las figuras femeninas de mis lecturas para mejorar las de mis propias creaciones pero no había dado con un test que lo hiciera tan fácil (y a la vez tan complejo) Mi enhorabuena =)
    Desde Imagigantes nos quedamos por aquí ;:)
    Un saludo^^
    Nos leemos.

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  4. Tu entrada me planteó una duda: ¿hasta qué punto influye el contexto de la novela en el pasar o no estos tests?
    Lo digo porque, en una novela sobre una doncella medieval educada para ser un ángel del hogar es casi imposible pasar el test, no porque no haa voluntad del autor, sino porque el contexto no lo permite.
    ¿Qué hacer en este caso?

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    1. El de Bechdel sí podría pasarlo, ya que sólo pone de manifiesto la brecha de género, no si el personaje es sexista, estereotipado, etc. ¿Habla con otra mujer sobre algo no relacionado con un hombre? Puede hablar con su madre de que se dio en el meñique con la pata de la cama. Ambas han de tener un nombre, claro. De esa forma lo pasaría.
      Digamos que el contexto es ese, ¿ella quiere ese futuro para ella o preferiría ser de otra manera? Me explico: En Canción de Hielo y Fuego a Sansa Stark la educan desde muy pequeña para ser la una dama refinada y una esposa modelo. Ella sueña con su príncipe azul y con vivir feliz en un castillo con sus retoños correteando alegres a su alrededor. Ella pasa el test de Bechdel y el de Mako Mori sin demasiado problema. ¿Por qué? Habla con su madre y su hermana, con Cersei Lannister y una buena lista de personajes femeninos con nombre y apellidos. Su historia gira en torno a la destrucción de su hogar y su familia.
      La cuestión es que la historia no impide que cumpla estos test. Todo depende de cómo lo lleves.

      Espero haberte solucionado la duda, ¡un saludo!

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  5. Muy buena entrada. Yo voté por este tema, ya que leo muchas cosas (en fantasía y ciencia ficción) en que los personajes femeninos o están poco definidos o son accesorios. No conocía los test, que me parecen muy útiles. Supongo que un protagonista femenino cambia las cosas, pero no es habitual cuando escribe un hombre. Yo, que tengo mas años que tú, admiro mucho a una autora de ciencia ficción Ursula K. Le Guin que, claro, tiene personajes femeninos maravillosos (algunos extraterrestres). Un saludo. PD/ Ya no soy Anónimo.

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